Uganda: soldados armados cierran seis medios del mayor grupo independiente de África Oriental y las negociaciones de reapertura penden de la aprobación personal de Museveni
En la madrugada del domingo 28 de junio de 2026, Uganda entró en uno de los episodios más graves de represión mediática de su historia reciente. Soldados armados rodearon las oficinas de Nation Media Group en Kampala y forzaron el cierre simultáneo de seis medios independientes: el canal de televisión NTV Uganda, Spark TV, las emisoras Dembe FM y KFM, el diario Daily Monitor —el periódico independiente más importante de Uganda— y la publicación regional The East African. El autor intelectual del cierre fue el general Muhoozi Kainerugaba, jefe de las Fuerzas Armadas y, a su vez, hijo del presidente Yoweri Museveni, quien lo declaró en la red social X sin dar más explicación que: "En Uganda, ¡no creo en la libertad de prensa!". Cuatro días después, al amanecer de este miércoles 1 de julio, los soldados siguen rodeando los edificios, el personal periodístico no puede acceder a sus oficinas, y la reapertura depende —según el propio Kainerugaba— de la aprobación final del presidente Museveni.
Nation Media Group (NMG) es el mayor conglomerado de medios independientes de África Oriental. Fundado en Kenia y cotizado en la Bolsa de Nairobi, opera periódicos, emisoras de radio y canales de televisión en Kenya, Uganda y Tanzania. En Uganda, NMG es sinónimo de periodismo independiente: el Daily Monitor lleva tres décadas siendo la principal voz crítica al gobierno de Yoweri Museveni, que lleva 40 años en el poder. El cierre de seis de sus medios en la madrugada del domingo 28 de junio de 2026 no fue, técnicamente hablando, una decisión gubernamental ni una orden de la autoridad regulatoria de comunicaciones. Fue una orden personal del jefe del ejército, impartida a través de una red social, ejecutada por soldados armados, y justificada con una declaración ideológica que pertenece al vocabulario de los regímenes de partido único: "La prensa debe estar guiada por los cuadros de la revolución". En el contexto regional, el episodio tiene un alcance que trasciende a Uganda: NMG es una empresa keniata con accionistas en múltiples países, los medios cerrados cubren también noticias para lectores en Tanzania, Ruanda y otros países de la Comunidad de África Oriental, y la reacción inmediata del presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos sugiere que el cierre ha cruzado un umbral que podría tener consecuencias en la relación bilateral de Washington con Kampala.
Cronología: de la orden nocturna a las negociaciones
- 28 jun. · madrugadaSoldados armados llegan a la sede de NMG Uganda en el distrito de Namuwongo, Kampala, y a sus centros de emisión en el Kampala Serena International Conference Centre. Bloquean el acceso del personal e impiden la impresión del Daily Monitor y la emisión de NTV Uganda y Spark TV. Las pantallas de los televisores muestran el mensaje: "Video no disponible".
- 28 jun. · mañanaNTV Uganda y el Daily Monitor confirman por sus canales digitales que sus instalaciones están bajo "asedio militar". NMG difunde un vídeo en el que se ve a soldados apostados frente a sus oficinas en Kampala.
- 28 jun. · mismo díaEl general Muhoozi Kainerugaba publica una serie de mensajes en X: "En Uganda, ¡no creo en la libertad de prensa! La prensa debe estar guiada por los cuadros de la revolución." "Tengo el poder en Uganda para cerrar CUALQUIER medio que quiera. Tengo este poder desde 2017. Me lo dio mi gran padre, el presidente [Yoweri Museveni]." "NTV y Daily Monitor están cerrados para siempre." "A partir de ahora, ¡TODAS las malas historias sobre Uganda deben ser autorizadas por mi oficina!" "Esto es solo el comienzo. Habrá muchos más arrestos." Kainerugaba confirma que las órdenes fueron aprobadas por su padre y que los medios "no reabrirán sin mi permiso".
- 28-29 jun. · misma nocheAndrew Mwenda, periodista influyente y líder de la Patriotic League of Uganda (PLU) —el movimiento político que apoya la candidatura de Kainerugaba a suceder a su padre— publica en X que ha sostenido conversaciones con el general y que han acordado reabrir NTV y Daily Monitor "pronto", pero que primero sostendrán conversaciones con la dirección de las dos empresas.
- 29 jun.La Comisión de Comunicaciones de Uganda (UCC) emite un comunicado señalando que ha "tomado nota" de las circunstancias del cierre y que ha iniciado consultas con los actores gubernamentales pertinentes para obtener información verificada. No ordena la reapertura. Amnesty International exige el cese inmediato del hostigamiento y la reapertura. CPJ pide la retirada inmediata de las fuerzas de seguridad y garantías de seguridad para Susan Nsibirwa, directora gerente de NMG Uganda, amenazada por el general en uno de sus mensajes en X.
- 29-30 jun.El senador James Risch —presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU.— publica en X que Washington debe revisar su relación de seguridad con Uganda, calificando a Kainerugaba y al Ejército de Uganda (UPDF) como "socios no aptos". Susan Nsibirwa, directora gerente de NMG Uganda, confirma a Reuters que "las negociaciones están en curso a distintos niveles para la reapertura", pero que el personal militar sigue rodeando las oficinas y el personal sigue sin acceso. NMG publica en sus canales digitales una solicitud de donaciones públicas para sostener la operación.
- 30 jun.Kainerugaba confirma en X que se están llevando a cabo conversaciones con "aliados en el Reino Unido y Europa" sobre la reapertura de NTV y Daily Monitor. Añade que el resultado de esas conversaciones será "llevado a Mzee para la aprobación final". "Mzee" —"anciano" en swahili— es la referencia habitual a Yoweri Museveni.
- 1 jul. (hoy)Al cierre de esta edición, los soldados siguen presentes en las instalaciones de NMG. Los medios cerrados permanecen sin emitir. La reapertura no se ha producido. Las negociaciones continúan, pero su resultado depende de la decisión del presidente Museveni.
Los medios afectados: quiénes son y qué representan
| Medio | Tipo | Relevancia |
|---|---|---|
| Daily Monitor | Periódico impreso y digital | El mayor diario independiente de Uganda · tres décadas de periodismo crítico al gobierno de Museveni · referencia regional |
| NTV Uganda | Canal de televisión | Uno de los mayores canales privados del país · noticias, debates políticos, cobertura electoral; la emisión se interrumpió a las 05:00 locales (02:00 GMT) |
| Spark TV | Canal de televisión | Canal de noticias y entretenimiento de NMG en Uganda · fuera del aire desde la madrugada del 28 junio |
| Dembe FM | Emisora de radio | Una de las radios con mayor audiencia de Uganda · antecedente de cierre en 2013 (junto con KFM y Daily Monitor) |
| KFM | Emisora de radio | Radio de contenidos mixtos (noticias e info-entretenimiento) de NMG en Uganda · también cerrada en el episodio de 2013 |
| The East African | Publicación regional impresa y digital | La principal publicación de negocios e información regional de África Oriental · distribuida en Kenya, Uganda, Tanzania, Ruanda y Burundi |
La justificación: poder personal delegado y lenguaje revolucionario
Kainerugaba no invocó ninguna norma regulatoria concreta, ninguna orden judicial ni ninguna disposición legal publicada. La justificación que ofreció en X fue de naturaleza exclusivamente personal y política. Afirmó haber recibido del presidente Museveni, en 2017, la autoridad para cerrar "cualquier medio de comunicación" que considerara oportuno. El fundamento de ese poder no está documentado en ninguna disposición pública conocida, lo que convierte al cierre en un acto de voluntad ejecutivo carente de marco normativo verificable. La frase más reveladora del general no fue el anuncio del cierre sino su declaración de principios: "En Uganda, ¡no creo en la libertad de prensa! La prensa debe estar guiada por los cuadros de la revolución." Es el lenguaje del partido único de la segunda mitad del siglo XX, aplicado en una Uganda del siglo XXI con presencia en redes sociales, acuerdos de cooperación con la Unión Europea y asistencia militar de Estados Unidos.
La pregunta sobre el detonante inmediato del cierre no tiene respuesta pública verificada. Kainerugaba no especificó qué cobertura concreta, qué historia o qué periodista provocó la represalia. Su único criterio declarado fue que los medios deben "seguir las reglas" y que "todas las malas historias sobre Uganda" deben ser autorizadas por su oficina antes de publicarse. En el contexto de la sucesión presidencial que Uganda vive de facto —con Kainerugaba posicionándose públicamente como sucesor de su padre— los analistas citados por DW y Africanews señalan que el cierre se inscribe en un patrón sistemático de eliminación de la cobertura crítica antes del período electoral. Uganda tiene previstas elecciones presidenciales y parlamentarias en 2026; en 2025, a las filiales ugandesas de NMG ya se les había prohibido cubrir la campaña electoral. El cierre de esta semana puede ser el siguiente paso en ese patrón.
"En Uganda, ¡no creo en la libertad de prensa! La prensa debe estar guiada por los cuadros de la revolución. Tengo el poder en Uganda para cerrar CUALQUIER medio que quiera. Tengo este poder desde 2017. Me lo dio mi gran padre, el presidente Museveni. NTV y Daily Monitor están cerrados para siempre. A partir de ahora, ¡TODAS las malas historias sobre Uganda deben ser autorizadas por mi oficina! Esto es solo el comienzo."
General Muhoozi Kainerugaba, Jefe de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF) e hijo del presidente Yoweri Museveni — serie de publicaciones en la plataforma X, 28 de junio de 2026.Las negociaciones: una reapertura condicionada a la voluntad del presidente
El proceso de negociación que se desarrolla desde el 28 de junio ilustra la lógica del poder en la Uganda de Museveni con una claridad casi inadvertida. No hay mediador neutral. No hay tribunal ni regulador que ordene la reapertura. La Comisión de Comunicaciones de Uganda (UCC) —el organismo teóricamente encargado de supervisar la actividad mediática— se limitó a señalar que "toma nota de las circunstancias" y a anunciar consultas con las partes interesadas, sin emitir ninguna orden de reapertura. Susan Nsibirwa, directora gerente de NMG Uganda, confirmó a Reuters que "las negociaciones están en curso a distintos niveles", pero sin precisar quiénes son los interlocutores del lado gubernamental ni cuáles son las condiciones que NMG está dispuesta a aceptar. El periodista Andrew Mwenda —un caso singular: periodista conocido por sus posiciones críticas al gobierno y, al mismo tiempo, líder de la Patriotic League of Uganda que apoya a Kainerugaba como sucesor— publicó en X que había llegado a un acuerdo preliminar con el general para reabrir "pronto", pero condicionado a conversaciones previas con la dirección de NMG. Kainerugaba aclaró, horas después, que el resultado de esas conversaciones deberá ser presentado al presidente Museveni —"Mzee"— para su aprobación final.
La arquitectura de la negociación es, en sí misma, reveladora: la reapertura de seis medios de comunicación privados, propiedad de una empresa extranjera cotizada en bolsa, no depende de ningún proceso administrativo, judicial ni regulatorio. Depende de la decisión personal del presidente de 81 años que lleva cuatro décadas gobernando Uganda. Eso coloca a NMG en una posición de absoluta subordinación: para recuperar sus medios, debe negociar con el hijo del presidente a través de un periodista-activista afín, cuyo poder de mediación no deriva de ningún mandato institucional sino de su relación personal con Kainerugaba. El CPJ fue preciso en su llamamiento: no basta con que "las negociaciones avancen"; las fuerzas de seguridad deben ser retiradas "de manera inmediata e incondicional" y NMG debe poder "operar libremente". Mientras los soldados sigan en las puertas, cualquier acuerdo de reapertura será un acuerdo de reapertura bajo condiciones, no una restauración de la libertad de prensa.
"Estamos teniendo conversaciones con nuestros aliados en el Reino Unido y Europa sobre la reapertura de NTV y Daily Monitor. Llevaremos los resultados de esas conversaciones a Mzee para la aprobación final."
General Muhoozi Kainerugaba — publicación en X, 30 de junio de 2026. "Mzee" en swahili significa "anciano" o "veterano respetado"; es la referencia habitual al presidente Yoweri Museveni.La reacción internacional: Amnesty, CPJ y la advertencia del Senado de EE.UU.
La respuesta de la comunidad internacional fue rápida. Amnesty International emitió un comunicado el 28 de junio exigiendo al gobierno ugandés que "ponga fin de inmediato al hostigamiento de los activistas y permita a los medios funcionar libremente", documentando también la detención arbitraria de "decenas de activistas de derechos humanos" en las horas siguientes al cierre, todos liberados posteriormente sin cargos. El director regional para África Oriental y Meridional de Amnesty, Tigere Chagutah, calificó el cierre de seis medios "sin ninguna justificación" como una vulneración flagrante de la libertad de expresión. El CPJ, en su comunicado del 29 de junio, exigió la retirada inmediata e incondicional de las fuerzas de seguridad de las instalaciones de NMG, la libertad de operación del grupo y garantías de seguridad personal para Susan Nsibirwa, quien había sido mencionada en uno de los mensajes de Kainerugaba de forma que el CPJ consideró amenazante.
Pero la reacción con mayor potencial de consecuencias prácticas provino del Senado de Estados Unidos. El senador James Risch, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado —uno de los órganos con mayor influencia sobre la política exterior y la ayuda militar de Washington—, publicó el 30 de junio en X: "EE.UU. necesita revisar su relación de seguridad con Uganda. Los ataques de Gen. Kainerugaba a la libertad de expresión, incluyendo el cierre de grandes medios este fin de semana, lo hacen a él y a las UPDF socios no aptos. Solo debemos trabajar con quienes mejoran la seguridad regional, no con quienes la disminuyen." Uganda y Estados Unidos mantienen una relación de cooperación en seguridad centrada principalmente en la lucha contra el terrorismo del grupo Al-Shabaab en Somalia, donde las fuerzas ugandesas han sido un componente esencial de la misión de la Unión Africana. Si Washington materializa una revisión de esa relación —aunque sea parcialmente—, el costo para Kampala sería significativo.
"EE.UU. necesita revisar su relación de seguridad con Uganda. Los ataques de Gen. Kainerugaba a la libertad de expresión, incluyendo el cierre de grandes medios este fin de semana, lo hacen a él y a las UPDF socios no aptos. Solo debemos trabajar con quienes mejoran la seguridad regional, no con quienes la disminuyen."
Senador James Risch (Republicano, Idaho), presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. — publicación en X, 30 de junio de 2026.El contexto: un patrón de represión mediática con historia documentada
El cierre de esta semana no ocurre en un vacío. Las relaciones entre el gobierno de Museveni y NMG Uganda han sido de presión sistemática durante décadas. El episodio más cercano en estructura al actual es el de 2013, cuando el Daily Monitor, junto con Dembe FM y KFM, fueron cerrados durante más de una semana después de que el periódico publicara una carta que describía un supuesto complot para asesinar a funcionarios políticos y militares que se oponían al intento de Kainerugaba de suceder a su padre. Trece años después, el mismo patrón: el mismo grupo mediático, los mismos medios, el mismo escenario de sucesión. La segunda referencia inmediata es de 2025: durante las elecciones presidenciales y parlamentarias, a las filiales ugandesas de NMG se les prohibió cubrir la campaña electoral. Los periodistas en Uganda, según el CPJ y la organización Resumen Latinoamericano que sistematizó sus informes, sufren intimidación y violencia casi a diario, tanto de fuentes gubernamentales como de actores cercanos al régimen.
El marco estructural en el que se inscriben todos estos episodios es el de la sucesión presidencial. Yoweri Museveni, de 81 años, gobierna Uganda desde 1986. Muhoozi Kainerugaba ha sido posicionado públicamente como su sucesor potencial por el propio padre, y ha construido desde 2022 una base política propia a través de la Patriotic League of Uganda (PLU). La tensión entre ese proyecto de sucesión dinástica y una prensa independiente que lo cuestiona es la variable que explica la sistematicidad de los cierres y las presiones. No es que Kainerugaba no "crea en la libertad de prensa" como principio abstracto: es que la libertad de prensa es, en la práctica, el principal obstáculo operativo para una transición de poder sin elecciones competitivas ni cobertura crítica. Los medios de NMG, precisamente por ser los más independientes y los más leídos, son el objetivo más visible de esa lógica.
- Precedente para la región: El cierre de seis medios de un grupo cotizado en bolsa mediante una orden impartida por la red social del jefe militar no es solo un episodio ugandés. Es un modelo de represión mediática directa, sin apariencia de legalidad, que otros regímenes de la región pueden replicar. Kenya, donde NMG tiene su sede y sus principales accionistas, ha reaccionado con alarma institucional.
- La figura del vicario mediático: La mediación de Andrew Mwenda —periodista que habla al poder en nombre del poder— ilustra un patrón en el que las negociaciones sobre libertad de prensa no se realizan entre el Estado y los medios en términos de derecho, sino entre el poder político y sus aliados seleccionados en términos de lealtad. NMG no negocia sus derechos; negocia las condiciones de sumisión.
- El rol de EE.UU. como variable: La advertencia del senador Risch es relevante no solo por su contenido sino por su rapidez. Si el Comité de Relaciones Exteriores del Senado convierte la presión mediática en un criterio explícito para la cooperación en seguridad —algo que el propio Risch insinuó— Uganda enfrentaría un dilema entre la represión interna y el costo externo. Históricamente, Museveni ha sabido administrar esa tensión. Pero el cierre de esta semana tiene una visibilidad y una nitidez que lo hace difícil de ignorar.
- Las elecciones de 2026 como contexto determinante: Uganda tiene previstas elecciones presidenciales y parlamentarias antes de finales de 2026. En ese horizonte, el cierre de los medios más críticos —ya probado en 2013 y reforzado en 2025 con la prohibición de cobertura electoral— aparece como un componente deliberado de la arquitectura del proceso electoral: no es que Kainerugaba haya reaccionado impulsivamente en X. Es que está ejecutando una estrategia de control del espacio informativo antes del ciclo electoral más crítico del régimen de Museveni.