A las 22:24 del jueves 28 de mayo, la agencia estatal letona LETA confirmó lo que el voto de la Saeima había decidido horas antes: Andris Kulbergs, diputado del partido centrista-liberal Lista Unida (AS) —que hasta entonces era oposición—, es el nuevo primer ministro de Letonia. La votación fue contundente en su resultado pero reveladora en su composición: 66 votos a favor y 25 en contra, sobre 96 emitidos. El margen de 41 votos de diferencia indica que la nueva coalición tiene mayoría sólida en el Parlamento. Pero el contexto político en el que asume ese gobierno explica por qué su existencia es, en sí misma, una señal de la inestabilidad que atraviesa el flanco oriental de la OTAN: Kulbergs asume con un mandato de apenas cuatro meses, hasta las elecciones del 3 de octubre de 2026, en un período en que la frontera aérea letona fue vulnerada al menos cuatro veces en tres semanas. Antes de la votación, los cuatro partidos de la coalición firmaron un acuerdo de cooperación que funcionará como programa de gobierno para esos meses: sus compromisos centrales son el apoyo continuo a Ucrania, la priorización de la seguridad nacional y la aplicación de "medidas para debilitar y aislar a Rusia". Es la primera vez en la historia reciente de Letonia que un acuerdo de gobierno incluye esa formulación explícita como parte de su plataforma oficial.
La cronología de la crisis: de los drones al colapso del gobierno
| Fecha | Hecho | Impacto político |
|---|---|---|
| 6 may. 2026 | Caída de dos drones en territorio letón provenientes desde Rusia; impactan sin víctimas ni daños estructurales; el Ejército letón despliega cazas de la OTAN | Primera alerta de máxima tensión; inicio del cuestionamiento a la gestión de Siliņa |
| 14 may. 2026 | Alerta aérea nocturna en cuatro regiones del este de Letonia fronterizas con Rusia; activación de aviación de combate de la OTAN; drons ucranianos desviados impactan infraestructura energética | Segunda escalada en ocho días; debilitamiento de la confianza en el gobierno anterior |
| 15 may. 2026 | Renuncia de la primera ministra Evika Siliņa (Nueva Unidad); dimisión atribuida a la gestión de los incidentes con drones y las críticas internas de la coalición | Colapso formal del gobierno; apertura del proceso de negociación para formar nueva coalición |
| 21 may. 2026 | Alerta antiaérea en el sur del país: incursión de un dron en la región fronteriza entre Letonia, Lituania y Bielorrusia; las fuerzas armadas piden a la población que se ponga a cubierto | Tercer incidente en 15 días; la crisis de seguridad se consolida como el principal tema del debate político |
| 25 may. 2026 | El presidente Edgars Rinkēvičs aprueba la propuesta de coalición de Kulbergs; designación formal de candidato | Inicio del período de consultas previo a la votación parlamentaria |
| 28 may. 2026 | La Saeima aprueba el gobierno con 66/96 votos; firma del acuerdo de cooperación entre los cuatro partidos; Kulbergs asume como primer ministro | Fin del período de interinato; inicio del gobierno de coalición de cuatro meses hasta las elecciones del 3 de octubre |
La nueva coalición: cuatro partidos, carteras y compromisos
La coalición que Kulbergs negoció en apenas diez días —un plazo inusualmente breve para los estándares europeos de formación de gobierno— reúne a cuatro fuerzas políticas con posicionamientos distintos pero unificadas por la agenda de seguridad. El partido del nuevo primer ministro, Lista Unida (AS), que agrupa a tres formaciones menores, controlará la jefatura del Gobierno y las carteras de Finanzas, Justicia y Administración Regional e Inteligente. La Alianza Nacional (NA), de orientación nacionalista y línea dura frente a Rusia, asumirá Interior, Cultura, Educación y Clima y Energía. La Unión de Verdes y Agricultores (ZZS), de perfil centrista-conservador y vinculada al sector agrícola, recibirá Economía, Bienestar y Agricultura, además de la presidencia de la Saeima. El cuarto partido, Nueva Unidad (JV) —el partido de la primera ministra saliente Siliņa—, mantendrá el control de Exteriores, Defensa, Sanidad y Transporte: es una señal significativa de continuidad en los ministerios más directamente vinculados a la política exterior y la coordinación con la OTAN. El hecho de que Nueva Unidad —cuya líder renunció por la crisis— siga en el gobierno con las carteras estratégicas indica que la coalición entiende la crisis como un problema de liderazgo personal, no de orientación política.
El contexto estratégico: la frontera más vulnerable de la OTAN
Letonia comparte fronteras terrestres con Rusia y Bielorrusia. Su espacio aéreo es, junto con el de Estonia y Lituania, uno de los más monitoreados y tensionados del flanco oriental de la Alianza Atlántica. La guerra en Ucrania convirtió al corredor báltico en un punto de máxima sensibilidad estratégica: los tres países bálticos impulsaron durante 2023 y 2024 el refuerzo de las fuerzas de la OTAN en la región y la construcción de infraestructuras defensivas en sus fronteras orientales. Los incidentes de mayo de 2026 —cuatro alertas en tres semanas, con drones de origen incierto que cruzaron el espacio aéreo letón desde Rusia, desde Bielorrusia y posiblemente desde Ucrania— pusieron en primer plano una paradoja estratégica: la guerra en Ucrania genera presión de seguridad en los aliados de la OTAN que la sostienen. Drones ucranianos que pierden el rumbo en sus misiones contra objetivos rusos pueden terminar en territorio letón, lituano o polaco, y eso tiene consecuencias políticas internas en los países que más apoyan a Kiev. Ese es, precisamente, el mecanismo que detonó la crisis del gobierno de Siliņa. El nuevo gobierno de Kulbergs no resuelve esa tensión estructural: la hereda. Lo que sí hace es reorganizar el liderazgo político para enfrentarla con mayor cohesión interna, al menos hasta el 3 de octubre, cuando los letones decidirán quién gobernará el país en los próximos cuatro años.