El término técnico es blocking pattern: un sistema de altas presiones que se instala sobre una región y se niega a moverse durante días o semanas, atrapando bajo él una masa de aire que se calienta sin poder escapar. Lo que el continente europeo lleva sufriendo desde el fin de semana del 24-25 de mayo es exactamente eso, pero en una escala excepcional incluso para la ya alterada climatología europea del siglo XXI. Una "cúpula de calor" generada por un bloqueo anticiclónico de origen subtropical, alimentado con aire procedente del norte de África y del sur de la Península Ibérica, se ha extendido sobre Europa occidental con una intensidad que los meteorólogos califican de histórica para el mes de mayo. Los números lo respaldan: el lunes 25 de mayo fue el día más caluroso jamás registrado en mayo en el Reino Unido —34,8°C en Kew Gardens, superando el récord de 32,8°C que resistía desde 1922—; el día más caluroso de mayo en Francia desde que existen registros meteorológicos; el primer día con temperaturas de 38°C en el sur de España en plena primavera; y el inicio de lo que los servicios meteorológicos prevén que será una semana entera de calor extremo en más de quince países europeos. El mapa del calor abarca desde la Península Ibérica hasta la República Checa, y desde las Islas Británicas hasta el norte de Italia y los Balcanes.
Los récords país a país: los números que cambian la historia climática
En el Reino Unido, la Met Office lo resumió con precisión milimétrica: "El lunes 25 de mayo de 2026 fue el día más caluroso de mayo registrado en el país". Las cifras exactas: 34,8°C en Kew Gardens (récord nacional absoluto para mayo); 19,4°C en Kenley Airfield (temperatura mínima diaria más alta jamás registrada en mayo en el UK); y 32,2°C en Hawarden, País de Gales (récord absoluto de mayo para Gales). Para contextualizar: en julio de 2022, Reino Unido superó por primera vez los 40°C en su historia. Que ahora esté rozando los 35°C en mayo —dos meses antes del verano oficial— encendió las alarmas en la comunidad meteorológica y climática. En Francia, Météo-France confirmó que el lunes fue "el día más caluroso registrado en el mes de mayo desde que comenzaron las mediciones", con máximas previstas de entre 33°C y 36°C en algunas regiones para los días siguientes. En Irlanda, la agencia Met Éireann reportó 28,8°C en dos estaciones meteorológicas, superando el anterior récord irlandés de mayo de 28,4°C registrado en 1997. En España, la AEMET alertó de "temperaturas extraordinariamente altas para la época del año" que persistirán durante toda la semana, con picos de 38°C en el suroeste y "noches tropicales generalizadas" —sin bajar de 20°C— a partir del miércoles.
El costo humano: 11 muertos en Francia e Inglaterra, alertas sanitarias en 13 países
El calor extremo mata. Esta realidad, bien documentada desde la ola de calor europea de 2003 que causó más de 70.000 muertes en el continente, volvió a ser noticia el martes 26 de mayo, cuando la portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon, anunció en declaraciones al canal TF1 que Francia confirmaba "siete muertes directa o indirectamente relacionadas con el calor", de ellas "al menos cinco por ahogamiento". La explicación es tristemente lógica: con temperaturas de 33°C en París y de más de 35°C en el oeste del país, miles de personas buscaron alivio en playas, ríos y lagos sin la presencia de los servicios de salvamento, que en Francia no inician sus operaciones costeras hasta julio. El domingo 25, un hombre murió durante una carrera de 10 kilómetros en París; otras diez personas tuvieron que ser hospitalizadas en estado crítico tras una carrera en el suburbio de Maisons-Alfort. En Inglaterra, TN Argentina reportó cuatro muertes adicionales relacionadas con el calor, elevando el balance total a al menos 11 fallecidos en los dos países. Las alertas sanitarias en vigor al 27 de mayo afectan a 13 países: Francia (alerta amarilla en 18 departamentos, incluido París), España (alerta amarilla en tres comunidades del norte y Canarias), Austria (cinco capitales regionales), Italia (17 ciudades en alerta roja), Irlanda, Portugal, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Suiza, República Checa y Serbia.
Máximas registradas y récords rotos por país (semana del 25/05/2026)
| País | Temperatura máxima registrada | Récord anterior | Alertas activas |
|---|---|---|---|
| Reino Unido | 34,8°C — Kew Gardens, Londres (25/05) | 32,8°C — 1922 / 1944 (récord mayo UK) | Aviso de calor extremo en el centro y sur de Inglaterra y Gales |
| Francia | 35-36°C en el oeste y centro (25-26/05) | Récord de mayo en toda Francia roto el 25/05 según Météo-France | Alerta amarilla en 18 departamentos incluido París; 7 muertos confirmados |
| España | 38°C en el suroeste peninsular (fin de semana 24/05) | Valores 5-10°C por encima de la media de mayo en gran parte del país | Aviso amarillo en Asturias, Cantabria, País Vasco y Canarias; noches tropicales previstas miércoles-viernes |
| Irlanda | 28,8°C en dos estaciones (25/05) | 28,4°C — Ardfert Liscahane, Kerry (1997) | Aviso de calor activado por Met Éireann |
| Italia | 35°C en Milán; ~30°C en Roma y Nápoles | Temperaturas casi veraniegas, anticiclón subtropical mediterráneo | Alerta roja en 17 ciudades: Roma, Florencia, Turín, Milán |
| Austria | +30°C en cinco capitales regionales | Valores fuera de rango normal para mayo según Geosphere Austria | Alerta amarilla en cinco capitales hasta el miércoles |
| Portugal | Por encima de 35°C en el interior (Algarve y norte) | Temperaturas propias de julio en mayo | Treinta municipios en riesgo "muy elevado" o "máximo" de incendio (IPMA) |
| Alemania / Benelux | 30-32°C en zonas del norte de Alemania y Países Bajos | Valores 10-12°C por encima de la media estacional | Alertas amarillas de calor en múltiples regiones |
Por qué en mayo: la ciencia de la "cúpula de calor" norteafricana
La pregunta que se repite en los medios meteorológicos es siempre la misma: ¿por qué esta intensidad en mayo? La respuesta combina meteorología básica y tendencias climáticas. Meteorológicamente, el fenómeno es un bloqueo anticiclónico subtropical de manuales: una enorme masa de alta presión se instaló sobre Europa occidental y cortó el paso a los sistemas de baja presión que normalmente circulan por el Atlántico norte y llevan lluvias y temperaturas moderadas al continente. Debajo de ese techo de altas presiones, el aire procedente del norte de África —que a esas latitudes ya tiene temperaturas de verano— se calienta aún más al descender hacia las capas bajas de la atmósfera. El resultado: temperaturas de julio en pleno mayo, con valores que en algunos puntos se sitúan entre 12°C y 16°C por encima de la media histórica para las fechas, según La Vanguardia y el portal Le Grand Continent. La tendencia climática que subyace es igualmente documentada: los episodios de calor intenso en Europa están siendo cada vez más frecuentes, más tempranos en el año y más persistentes. El Servicio de Cambio Climático de Copernicus registró en 2025 el año más cálido de la historia y advirtió que la frecuencia de las olas de calor en Europa occidental ha aumentado un 40% en la última década en comparación con los promedios del siglo XX.
El riesgo de incendio y la preocupación sanitaria que se prolonga hasta el fin de semana
Además del impacto humano directo por el calor —golpes de calor, insolaciones, ahogamientos— los servicios de emergencia de toda Europa están monitoreando el riesgo de incendios forestales. Portugal es el país que más preocupa al respecto: el IPMA (Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera) colocó bajo riesgo "muy elevado" o "máximo" de incendio a más de treinta municipios del Algarve y del interior, una situación crítica considerando que la temporada de incendios forestales en la Península Ibérica se adelantó este año varios meses. En España, la AEMET emitió la advertencia de que el episodio "no va a remitir rápidamente": las previsiones sitúan las temperaturas más extremas entre el miércoles 27 y el viernes 29, con posibles máximas de 38°C en el suroeste y Extremadura, y "noches tropicales generalizadas" —termómetros sin bajar de 20°C al amanecer— en todo el flanco atlántico. Los servicios de protección civil de Francia, Reino Unido y España activaron sus protocolos de atención prioritaria a personas mayores y vulnerables. El final del episodio se prevé para el fin de semana del 30-31 de mayo, cuando una nueva perturbación atlántica podría llegar desde el Atlántico norte y forzar la retirada de la cúpula. Hasta entonces, Europa occidental seguirá viviendo —literalmente— un adelanto del verano más extremo de su historia reciente.